6.12.2013

Déjame que te cuente

Nadie fue importante para él, nunca. Aunque eso es algo que muchos olvidaban y otros tantos se empeñaban en no creer... he de admitir que no les culpo, si lo observabas un segundo podías ver en sus ojos magia, humildad y paz. Pero en realidad drogas, pasión y muerte le definían bastante mejor. Incapaz de sentir miedo se doblegaba ante sus deseos más impuros y no dudaba en desafiar a la muerte cada vez que se le aparecía la oportunidad. Quién le conocía no tardaba en tacharlo de "alma perdida", ¡Já!, cuan se alejaban de la realidad...