8.11.2015

9.

Nos fallaron las palabras, nos fallaron las prisas, nos falló la mirada e incluso nos falló esta ciudad. Por fallar nos falló hasta el alma y... y ya está, ahí termina la historia. En este cuento no hay moraleja ni final feliz. Que la llore quien pueda.

A veces me siento y espero

A veces me siento y espero,
espero a vivirme en algún momento.
Espero y espero,
espero viendo llover,
viendo reir o viendo el vacío
en el que de repente me he convertido.
Espero sola o acompañada,
es decir, más sola aún.
Y me vacio para llenarme
pero nada llega, no a este corazón,
todo eso esperando.

Te espero sentada a ver si me siento.
Pero lo único que siento
es haberte respondido "hola"
cuando tuve que decir "dejame flipao,
que para flipada estoy yo".

Y no se en qué momento acabo dandome cuenta
de que te espero a ti
ni en que momento se me olvida
así que empiezo a esperarte de nuevo,
viendo llover o viendo reir.
Te espero a ver si algo me llena o me llega.

8.10.2015

8

No puedo parar el tiempo y eso me acojona. Mucho. Tanto que quiero huir.